viernes, 11 de noviembre de 2011

La Felicidad de los Infelices


Desde el triunfo del liberalismo hasta la actualidad, el “sistema capitalista” estimula, como si fuese una relación de causa y efecto, la idea de “felicidad” atada a la obtención de determinados bienes materiales.
De esa forma, suele ocurrir que las personas llegan creer que desean un objeto porque les gusta, cuando en realidad lo hacen porque les fue señalado desde el exterior.
En ese sentido, resulta ejemplificador la publicidad del nuevo Fiat 500, en la cual se leen las siguientes consignas: “nada más importante que tu felicidad”, “Es tu regalo, vos te lo mereces”, “VOS ANTES QUE NADA”. Es decir, todos mensajes que no sólo alienta a un deseo material desmesurado, sino también a un individualismo en extremo.
Cabe pensar entonces, cuanto mejor podría ser la sociedad si las consignas de la doctrina que la domina, fueran en sentido contrario. O sea, si apuntarán a la idea de que la felicidad se consigue haciendo felices a los demás, y NO en relación a la capacidad de consumo. De esa manera, seguro habría menos estúpidos que intentaran obtener con la billetera, aquello que sólo se consigue con el corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario